lunes, 29 de agosto de 2016

Inicio


Observar es el primer paso. 
Percibir los colores. 
Detenerse en brillos y contrastes.
Sentir las ausencias de luz. 
Valorar las sombras.
Estos son los puntos de partida para una reflexión sensible e inteligente sobre el arte de proyectar . 
La experiencia de descubrir las infinitas contribuciones que la luz puede brindar una mirada personal como Diseñador.
Estética y creatividad. 
Funcionalidad y resolución técnica. 
Estos elementos van siempre de la mano: todos y cada uno son necesarios para que un buen proyecto pueda materializarse.
Fundado en una convicción central: el Diseñador es un Técnico que hace Poesía
Estudiar y explorar con otros; ese arte es la invitación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario